Pensando en esta frase de mi apreciado Cabral, medito sobre realmente quien era el que estaba loco. Porque cuando Miguel de Cervantes Saavedra (autor del Quijote) escribió esta pieza literaria, desde un principio marcó que el Caballero de la triste figura estaba loco, no estaba en sus sentidos, más sin embargo hubo uno que lo siguió, hubo uno que se dejó llevar por sus ocurrencias, hubo uno que fue tan fiel a él que se convirtió en su Escudero. Eso me hace pensar: Si loco estaba el Quijote, más loco habría de estar Sancho que hacia todo lo que el Caballero le pedía, le acompañaba a donde el primero fuera, se enfrentaba a los gigantes aún cuando Sancho no los viera.

Ahora bien, viéndolo desde el lado espiritual. Partiendo de que Jesús es nuestro Quijote, no digo que él esté loco, pero si piensas en el tiempo que el caminó sobre la tierra, su propuesta de vida, su alternativa y respuesta de amor a todo el que te ofende, rodea y lastima, es algo de locos. Si piensas en su afán de vida por ayudar al que necesitaba y presentar el servicio como el verdadero rostro de Dios es de locos. Pero ahora bien, si loco estaba Jesús, más locos son los 12 que estaban con él para arriba y para abajo! Los que de cuando en cuando lo intentaban hacer «entrar en razón» y terminaban haciéndole caso en su proceder! Los 12 que si Él les ordenaba ir de una orilla a la otra lo hacían, los que si Él les ordenaba darle de comer a una multitud hambrienta lo hacían, los que iban con Él a donde no los querían o cuando no entendían algunos de sus cuentos se atrevían preguntarle a que se estaba refiriendo. Sólo hubo uno, que intentó hacerlo entrar en una razón y terminó quitándose la vida pues olvidó que su locura no le permitía recordar los momentos de «lucidez» que solemos tener.

Pensando en sus 12 Sanchos, pienso en ese Jesús Quijote, que su locura es tal que es contagiosa, pues después de haber caminado en esta tierra, aún habemos Sanchos que nos en listamos y su locura de amor nos embarga a hacer lo que Él haría, hacer lo que Él nos diga, a pesar de estar en un mundo lleno de cuerdos que quieren hacernos despertar. Pienso en tantas y tantos Dulcineas que rescatar, albergar, ayudar, abrazar….. Pienso en que es el año 2014 y la propuesta de locura que Jesús el Quijote nos dio, seguimos su encomienda su obra por su locura marcada…… «Por ellos soy el Sancho de Jesús que es mi Quijote» dijo Cabral y algo tan sencillo me ha hecho hoy despertar a algo nuevo…..

Jesús tal vez estuvo loco y esa condición se pega, si hace más de 2000 su locura de amor era evidente, nosotros, los que decimos seguirlo estamos tan locos como Él…. Dementes por querer vivir justo como Él….

#VozDeLosSilenciosos

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